Que bella es la noche
cuando tu ausencia
da vida a mis anhelos
que todos ellos,
tropezar para caer en ti desean...
Solo mis primeros intentos de poesía, con la apertura a recibir comentarios, sugerencias y detalles que me hagan crecer en este camino.
Un momento que no esperó
a cuenta-gotas nos llevó
desde el elixir de nuestras emociones que continuaron
para en nuestros cálidos cuerpos enlazados terminar.
Nuestra tormenta mágica fue
descubrir que detrás de nuestros mundos,
solo corazones más que vivos y ardientes cohabitan.
En definitiva: "¡El cielo es para la tierra!"